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Hotline Poetry

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Hotline Poetry turno de mañana

Soledad

Soledad

Éramos las hijas de la mala suerte
Simplemente no elegimos el origen
pero sí el camino.
Tuvimos que crear otro movimiento
en base a nuestros intensos pensamientos.
Éramos una fuerza reprimida con un dedo con uñas sucias. Nuestras casas eran bombas de relojería.
Estallaban cada tarde a las 4am.
Había sueños que escapaban en las caladas.
Aprendimos que en nuestra soledad se cultivaba la fuerza.

Victoria la Miliciana

Victoria la Miliciana

Altar
De ti sólo heredé joyas de imitación. Me dan alergia en la piel pero siempre lo olvido
y me hago heridas de tanto rascar.
Construimos un reino ajeno
a tornados y fluctuaciones en bolsa.
Las hortensias invadían el patio.
Colacao y galletas para merendar.
Una tarde, después del colegio,
llovía, nada que comentar
y se te ocurrió imitar
a un aristócrata francés del siglo XVIII.
Su peluca interminable no cabía en el lienzo,
pero tú le concediste pequeños cuadros adyacentes, ni un solo bucle se quedaría sin hogar.
Las galletas se me escapan de los dedos
y se deshacen en el colacao.
Dioses vagabundos
todavía escuchan nuestras risas.

For Cara
I miss you so much, man
I see you everywhere I go Everywhere I look
I even see you in the car!
You could tell the car was a sacred place for them
Jack Daniels, tattoed arms and necks
Pain and laughter holding hands
A confused 12 year old orphan
Behaving like an adult and a child at the same time The coffee machine run out of capsules
In the ladies room the toilet is blocked
It’s a bright afternoon and among his friends some of them
are drunk
Nobody mentions in their speech that he hanged himself Jokes, tears, flowery shirts and the mommy sitting on the corner, wondering where did all the money for the
funeral go
The exwife keeps asking us to write on the condolence notebook
It’s for Cara
I barely knew him but I do my best to come up with something short and smart and sweet

For Cara
Eyes on her
Lost in this wave of unwanted hugs
140 Victoria, la miliciana
Some people she knows
Some people she likes
Some others she doesn’t give a fuck about But she’s elegant
Keeps her shit together
Unlike some adults around her
I hug her twice, very very tight, But she’s the one consoling me
Her name has been said too many times today For Cara
We all want to pick her brain
Know what she’s thinking
Will she drink hot chocolate before bedtime tonight? I guess you need to go on with your routine
Routine helps
You go to sleep, tomorrow you wake up
Like any other day
ALMOST like any other day
The cemetery overlooks the port
Getting a taxi is a nightmare
But the weather and the views are dreamlike The city’s protests this week can’t get to us It’s hard to leave this crystal palace.

La Barruntos

La Barruntos

Madre, que nació de una mujer
y llevan a sus hijos en la espalda
las recién abiertas
porque nadie hace el trabajo del pobre
y porque muerden las víboras
a las crías que quedan a ras de suelo
y son tiernas orejas sin cartílago
con el refajo de lino bien prieto
como un pequeño y blanco ataúd
porque se agarran al pecho
los malos aires del desván
mueve los ojos el lechón asustado
tetea el aire los reteles del polvo
y la madera rígida como un esqueleto de cangrejo
que curva el cuerpo de madre en el perfil del día

Madre, su obsesión por las grietas
la lucha contra el usado y el sucio
qué dirán si viene alguien
y toda esta ropa sin recoger
los lienzos callados de los párpados
qué dirán con los labios en fisura
con las palabras llenas de hilván
de las hebras de las sábanas rasgadas
que apuntalan la casa y sus paredes

Madre, que marchita por los ojos
le dejan los muertos sobre la cama
y los vivos tras los muros
teme el susurro de los adobes caídos
las visitas a deshoras
el sudario de un ajuar en el arcón
Madre, que nació de un silencio

Hotline Poetry turno de tarde

La Madrina

La Madrina

Si yo pudiera un día soltarme de este dolor, de este daño que estoy sintiendo, lo primero que haría sería dormir mucho rato, como si nunca hubiera dormido antes.
Dormiría sin prisa, sin saber siquiera que estoy durmiendo, sin soñar, sin moverme, sin despertarme.

If I could one day
let go of this hurt, of this pain
that I feel,
the first thing I would do
would be sleeping for a long time,
as if I had never slept before.

I would sleep without haste, without even knowing
that I’m sleeping.
Without dreaming, without moving, without waking up.
And while I slept,
I would breathe and breathe
over and over again, and again.

La Viuda

La Viuda

Cuando entró por la puerta y se sentó a mi lado, dejé la libreta y cogí el trapo de la cocina para secar el charco de sangre que había dejado el boquete de mi estómago. Le dije que se hiciera a un lado y que tuviera cuidado de no mancharse. Me dijo que me pusiera cómoda y yo dócil y atenta asentí. Nos sentamos a hablar, yo con el puñal clavado y él con las manos manchadas. Era de noche. El hilo que nos había unido estos últimos años se deshilachaba poco a poco y con él se ahorcaba un recuerdo adolescente. Las almas de nuestros hijos naufragaron en aquel charco y a través de ese espejo rojo nos preguntaron el por qué.

El Mendigo

El Mendigo

Somos sumas
Qué sumas, qué sumo, qué hacemos que sume.
Qué asumes, qué asumo, qué asoma que somos.
Asamos, aseamos, usamos, asimos…
¿Pero osamos? ¿Izamos? ¿O hacemos que somos?
¿Quizá amas?
¿Quizá amo?
¿Quizá humo cazamos?
¿Qué sumas? ¿Qué sumo? ¿Qué hacemos?
¿Qué somos?

Hotline Poetry turno de tarde especial (Domingos en turno de 21 a 23)

La Larga

La Larga

Una mujer
Una cueva. Una mujer en su cueva. El vientre de una mujer. Una mujer con su vientre dentro de una cueva. Un vien- tre. Una cueva. Una mujer. Una mujer muy vientre. Una superviviente en una cueva desconchando el cascarón de su nuez. Las nueces. La muerte. La vida y el vientre con forma de triángulo al revés. Tres vértices. Un vórtice. Una espiral, fluidos y ejes. Un círculo, un ciclo, luna nueva y en el cielo, la abuela. La muerte. La vida, el vientre, la mujer, el cascarón y la nuez. Un crujido. Un temblor. Un terremoto. Y tierra.

Hotline Poetry turno de noche

Aire

Aire

Khandroma

¿Quién me regala las palabras?
¿De quién es esta cámara subterránea que hoy me excava?
Si yo sé de mi ley, no puedo crecer como los árboles.
Identifico niños poetas en la playa.
Son los que hacen castillos en el agua,
quieren flotar durante un siglo,
imitan el vuelo de las gaviotas
cuando se zambullen, miran a su alrededor
por si salpican.
Llevan caminos infinitos en el rostro.
Jamás cazan.

Ricci

Ricci

Existen huecos por los que no bombea la sangre,
árboles que encierran los parterres.
Hay un mundo en cada gesto
y sin embargo, nuestros cuerpos son enormes rincones
orientados hacia el sol.
Quiero devorar el sol.
Quiero entregarme desnudo a él. Quiero entregarme al dios al que niego.
Pero Dios, es un cazador de zorros y yo tengo la piel suave.

Daniel Susana

Daniel Susana

Variaciones Moret (1)

Cuando ese hombre pasea por la casa en ruinas
busco algún abrigo
para protegerme del frío,
un abrigo burdeos
granate
o corinto,
tanto da,
un abrigo donde esconder mi cabeza
e ignorar sus palabras frías:
“Deja de soñar”,
“Basta de andar pintándolas”,
“A tu edad ya no es tiempo de metáforas”,
“Te llegará el castigo”,
amenaza,
y yo le grito desde el fondo de todos los agujeros que habito
¡Subversión!
de toda la miseria que albergamos
vuelos imprevistos
negación tozuda de ese hombre que pasea por la casa en ruinas
con la intención de robarnos el abrigo,
granate
burdeos
o corinto,
tanto da,
si nos protege del frío en los campos desolados de los sueños muertos,
las cifras inclementes
y los ojos oscuros de mi padre
que perdurarán más allá de la muerte

 

© Fotos por Carles Mercader